Escornabot. Robótica educativa.



La robótica y la programación dan un sinfín de posibilidades a la hora de trabajar distintos conceptos lógico-matemáticas, habilidades y capacidades en el aula. 
Son bastantes las opciones  comerciales posibles para llevar robots al aula: beebot, renacuajo de bq, dash and dot... Pero la que más nos ha impresionado y enganchado es el proyecto de robótica libre Escornabot, que conocí en las jornadas Escola TIC 2015.

Los @escornabot son unos robots programables construídos con unos materiales muy económicos. Aquí tenéis la lista de materiales que necesitaremos. Además, necesitaremos una impresora 3d (o un alma caritativa que tenga) para imprimir las piezas del chasis y las ruedas.


EJEMPLO DE ACTIVIDAD DIDÁCTICA.

Como ya dijimos, las posibilidades educativas son innumerables, sea cual sea la edad de los alumnos, ya sean de infantil, primaria o incluso secundaria.
Para los alumnos de infantil es una herramienta espectacular, ya ofrece un entorno de aprendizaje muy global y motivante.
Podemos ubicar esta actividad dentro de cualquier tipo de proyecto (piratas, dinosaurios, medios de transporte...), lo que hará que su motivación crezca aún más.
Con alumnos de infantil, de 4 a 6 años, me parece buena idea complementar un trabajo con papel, donde los peques tengan que localizar en la planilla la meta y la salida, los obstáculos, y elijan el camino o ruta a seguir (al haber muchas posibles respuestas estamos ante una actividad, no un ejercicio)


Una vez localizado todo, empezamos a repasar paso a paso el camino que realizará nuestro +escornabot para llevar al objetivo. En el papel irán escribiendo el número de pulsaciones así como la flecha de la tecla correspondiente. Al principio les resulta liosa, ya que avanza, retrocede o gira. Si quieren que vaya a la izquierda, primero deben pulsar girar y luego pulsar avanzar. Como decimos les cuesta al principio, luego cogen la dinámica sin problemas.
 Siguiendo las instrucciones que han escrito en el papel pulsan las teclas en el @escornabot y comprobamos si logra alcanzar el objetivo o no.
Seguramente habrán cometido algún error, lo que nos dará la oportunidad de que los peques evalúen el proceso, identifiquen donde se han equivocado,y lo corrijan. 

A medida que los peques van realizando recorridos, podemos ir subiendo en complejidad, e incluso animar a que ellos mismos coloquen los obstáculos buscando el recorrido más corto, más largo, con más giros, etc...


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